Cuándo le toca la primera ITV a tu coche
Un turismo está exento hasta los 4 años, luego pasa cada 2 y desde los 10 cada año. La frecuencia depende de la categoría del vehículo, no de lo que uno recuerde.

La pregunta parece sencilla y casi todo el mundo la contesta mal, porque la respuesta no depende de la marca del coche ni de los kilómetros que tenga, sino de su categoría y de su antigüedad. Y esas dos cosas están en la documentación del vehículo, no en la memoria de nadie.
La frecuencia está fijada en el Real Decreto 920/2017, que regula la inspección técnica de vehículos. Es una tabla, y conviene leerla en lugar de fiarse de lo que dijo un cuñado.
La tabla, para lo que conduce la mayoría
Estos son los casos que cubren a casi todo el mundo.
- Turismos (M1), es decir, vehículos de hasta ocho plazas sin contar el conductor: exentos hasta los cuatro años, bienal de los cuatro a los diez, y anual a partir de los diez.
- Motocicletas y resto de la categoría L, incluidos los cuadriciclos: exentos hasta los cuatro años y bienal después.
- Ciclomotores (L1e), los de hasta 45 km/h y 50 cm³ o 4 kW: exentos hasta los tres años y bienal después.
- Furgonetas y vehículos de mercancías hasta 3.500 kg (N1): exentos hasta los dos años, bienal de los dos a los seis, anual de los seis a los diez y semestral a partir de los diez.
- Autobuses (M2 y M3): anual hasta los cinco años y semestral después.
Los quad se equiparan al resto de la categoría L. Y para los vehículos históricos hay un régimen propio: bienal entre los treinta y los cuarenta años, trienal entre los cuarenta y los cuarenta y cinco, cuatrienal a partir de ahí, y exención completa por encima de los sesenta años desde su fabricación o primera matriculación.
La fecha que manda no es la que crees
Aquí está el detalle que ahorra dinero y disgustos, y que casi nunca aparece explicado.
El plazo de validez de una inspección se obtiene sumando la frecuencia que corresponda a la fecha en que la inspección resultó favorable. Hasta ahí, lo esperable.
Pero hay una excepción importante: si esa fecha cae dentro de los treinta días naturales anteriores a que expire la validez de la inspección anterior, el nuevo plazo se cuenta desde la fecha de expiración, no desde el día en que fuiste.
Traducido: si tu ITV caduca el 20 de mayo y vas el 5 de mayo, no pierdes esos quince días. La próxima se te cuenta desde el 20 de mayo igual. Adelantarse dentro de ese mes es gratis, y evita el escenario de quedarse sin cita disponible justo en la semana del vencimiento.
Fuera de esa ventana de treinta días sí se pierde tiempo: si vas dos meses antes, el reloj arranca el día de la inspección.
Favorable, desfavorable, negativa: no es lo mismo
El resultado de la inspección depende de cómo se califiquen los defectos que se encuentren, y las consecuencias son muy distintas.
Defectos leves. Se anotan en el informe, hay que corregirlos, pero no impiden circular ni obligan a volver.
Defectos graves. El resultado es desfavorable. El vehículo queda inhabilitado para circular por vías públicas, con una excepción tasada: su traslado al taller o, en su caso, la regularización de su situación y la vuelta a una estación ITV. Hay dos meses desde la primera inspección desfavorable para presentarlo de nuevo.
Defectos muy graves. El resultado es negativo y la inhabilitación es total: el traslado desde la estación hasta su destino tiene que hacerse por medios ajenos al propio vehículo, es decir, con grúa. El plazo para volver es también de dos meses desde la primera inspección negativa.
Toda inhabilitación para circular derivada de una calificación de defectos se inscribe electrónicamente en el Registro de Vehículos. No es un papel que quede solo en tu guantera: consta.
Lo que pasa si te pasas de los dos meses
Es el error más caro de todo el proceso y tiene una consecuencia concreta: si presentas el vehículo a la segunda inspección fuera del plazo concedido, hay que realizar una inspección técnica completa, no solo la comprobación de lo que se reparó. Se paga entera y se tarda lo mismo que la primera vez, además de las sanciones que puedan corresponder.
Dentro de plazo, en cambio, la segunda visita se centra en los elementos defectuosos. Eso sí, si durante esa comprobación aparecen otros defectos, cuentan igual y determinan el resultado según su calificación. Reparar lo justo para pasar no siempre sale bien.
Y una libertad que conviene conocer: puedes elegir estación tanto para la primera inspección como para las sucesivas. No estás obligado a volver donde te suspendieron.
No toda ITV es la periódica
Cuando alguien dice «me toca la ITV» casi siempre se refiere a la inspección periódica, que es la de la tabla de arriba. Pero el reglamento distingue varios tipos, y algunos aparecen sin avisar y sin relación con la antigüedad del vehículo.
- Por una reforma. Si modificas el vehículo —enganche, cambio de motorización, adaptación—, la reforma tiene su propia tramitación y su inspección. No basta con hacerla bien: hay que legalizarla.
- Previa a la matriculación o para expedir la tarjeta ITV, en los casos de homologación individual y de vehículos importados.
- A requerimiento de cualquier organismo con competencias sobre la materia. Puede exigirse que un vehículo se inspeccione antes de la fecha que le tocaría.
- Tras un accidente con daños importantes en la estructura o en elementos de seguridad.
- Como consecuencia de una inspección en carretera, si los agentes detectan algo que obliga a pasar por estación.
- Voluntarias, solicitadas por el titular. Y aquí hay un detalle útil: una inspección voluntaria puede considerarse periódica siempre que se efectúen todas las mediciones y comprobaciones exigidas para estas. Es decir, si compras un coche de segunda mano y quieres comprobar su estado, puedes matar dos pájaros.
Esa última posibilidad es la más aprovechable de la lista. Las inspecciones periódicas también pueden efectuarse conjuntamente con cualquiera de las demás, siempre que se hagan todas las comprobaciones de la periódica, lo que evita pagar y esperar dos veces cuando coinciden una reforma y un vencimiento.
Qué llevar y qué queda después
La documentación del vehículo es lo que determina su categoría y su antigüedad, así que es lo primero que hay que tener a mano. Del resultado se emite un informe de inspección técnica, firmado por el director técnico de la estación, que tiene la consideración de certificado de inspección y que la estación conserva durante al menos cinco años. Los agentes de tráfico pueden requerirte el informe de la última inspección.
Si superas la inspección periódica favorablemente, se coloca el distintivo V-19, que es la prueba de inspección. Los vehículos catalogados como históricos están exentos de llevarlo.
Hay una vía de reclamación poco conocida: las comunidades autónomas están obligadas a habilitar un procedimiento para modificar el resultado de una ITV cuando sea manifiestamente incorrecto, que puede iniciarse de oficio o a solicitud de la persona interesada. No es un recurso genérico contra cualquier suspenso, pero existe.
Cómo saber tu fecha exacta hoy
Mira la documentación del vehículo y localiza dos datos: la fecha de matriculación, que te da la antigüedad, y la fecha de la última inspección favorable, que te da el vencimiento. Con la tabla de arriba, la cuenta sale sola.
Dos avisos para el cálculo. El primero, que la frecuencia cambia de tramo con la edad: un turismo que venía pasando cada dos años pasa a hacerlo cada año en cuanto cumple diez, y ese salto pilla desprevenida a mucha gente que tenía interiorizado el ritmo anterior. El segundo, que en los vehículos mixtos la frecuencia aplicable es la de la categoría N que les corresponda, no la de turismo, aunque en el día a día se usen como coche familiar.
Si vas a comprar un vehículo de segunda mano, la fecha de la próxima inspección forma parte del precio real: un coche con la ITV recién pasada y otro que la tiene el mes que viene no valen lo mismo, y menos aún si ese mes coincide con el salto al tramo anual.
Ir con margen es la única recomendación que funciona siempre. Las citas se agotan, los talleres tienen carga y, si algo sale desfavorable, necesitas tiempo dentro del plazo de dos meses. Adelantarse dentro de la ventana de treinta días no cuesta un solo día de validez, así que no hay razón para apurar.
Circular con la ITV caducada es una infracción de tráfico como cualquier otra, con su importe y su procedimiento; si te llega una, los plazos para responder están en la guía sobre los plazos para recurrir y la decisión de pagar pronto, en la del descuento por pronto pago. El resto de obligaciones periódicas del vehículo están en la sección de trámites, y las guías de inspección, en la de ITV.
Esto es información general y no sustituye a la documentación concreta de tu vehículo. Si detectas un error o un cambio en la norma, escríbenos: lo corregimos y dejamos anotada la fecha.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo pasa la primera ITV un coche nuevo?
Un turismo de la categoría M1 está exento durante sus primeros cuatro años. A partir de ahí la inspección es bienal, es decir, cada dos años, y cuando el vehículo supera los diez años pasa a ser anual. La antigüedad se cuenta desde la matriculación, y la fecha exacta que manda es la que figura en la documentación del vehículo.
¿Puedo ir a la ITV antes de que caduque sin perder días?
Sí, y es lo recomendable. El reglamento establece que si la inspección favorable se realiza dentro de los treinta días naturales anteriores a la expiración de la validez anterior, el nuevo plazo se cuenta desde la fecha de caducidad y no desde el día de la inspección. Ir con dos semanas de margen no te cuesta ni un día de validez.
Me han puesto un defecto grave. ¿Puedo seguir conduciendo?
No, salvo para trasladar el vehículo al taller o, en su caso, para regularizar su situación y volver a una estación ITV. Tienes un plazo máximo de dos meses desde la primera inspección desfavorable para presentarlo de nuevo. Si el defecto es muy grave, ni siquiera puedes moverlo por sus propios medios: el traslado tiene que hacerse con una grúa.
¿Tengo que volver a la misma estación ITV?
No. El reglamento reconoce expresamente la libertad de elección de estación tanto para la primera inspección como para las sucesivas tras la subsanación de defectos. Puedes reparar y presentar el vehículo en una estación distinta de la que te suspendió, sin dar explicaciones.
¿Qué pasa si dejo pasar los dos meses para volver?
Que la segunda inspección deja de ser una comprobación de lo reparado y se convierte en una inspección técnica completa, con todo lo que eso supone de tiempo y de coste. Y además queda abierta la posibilidad de las sanciones que correspondan, porque circular con la ITV desfavorable es una infracción por sí misma.
Fuentes consultadas
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